miércoles 23 de julio de 2008

INTENTOS FALLIDOS


Desde hace muchísimo tiempo representa un ideal de amor que se asume con madurez o superficialidad. Sabían que Romeo amo a otra joven antes que a Julieta, quién es dotada de un vigor inusitado para dejar atrás la variante del amor como imposible, como una cuestión vista así, “hace lento los pies, para dar paso a la culminación de la pasión mutua y correspondida que enarbola el ideal humanista del hombre al centro del universo”. Mercucio, herido de muerte, logra un resumen de la inutilidad de la oposición entre los amantes.

El paradigma conceptual del amor. No es uno, sino varios conceptos del amor, parafraseando a Amado del Pino: “ La miel más dulce empalaga por su mismo excesivo dulzor, y, al gustarla embota el paladar. Ama, pues, con mesura, que así se conduce el verdadero amor. Tan tarde llega el que va demasiado a prisa como el que va demasiado despacio”.

Para las personas que hacen análisis del dibujo, Los intentos fallidos son analizados como expresiones graficas que en muchos casos, las relaciones entre el elemento del dibujo guardan muy poca o ninguna correspondencia con la realidad. Las relaciones de situación, ubicación de los elementos en el conjunto, no se corresponden en muchas cosas con la realidad. Elementos que en realidad son tangentes, o que están incluidos en otros, figuran separados en la representación. Y, yo, me pregunto:
¿Será, que en los amores ocurre lo mismo?
Veamos, que hacemos para hacer click. Según dicen por allí: En la cama todo el mundo se parece, ó que a casi todo el mundo le ha pasado que la fantasía se hace añicos cuando la llevamos a cabo, ó que a la tercera o cuarta relación sexual se pierde el encanto. Creo que en una buena relación hay muchos matices que puestos juntos hacen una compatibilidad anatómica, por citar algunos: El olor, El sudor, El tipo de piel, La manera de apretar y soltar, El sabor de los besos, Algunas curvas que se convierten en fetiche sin darnos cuenta, El ritmo y la cadencia al caminar, Lo que se dice y cómo se dice, El preludio y el epílogo, El aliento, La ropa interior y exterior, La fortaleza y la ternura, en fin es un conjunto de belleza única e irrepetible, que si observas a tu alrededor te darás cuenta que estamos emparejados con gente común y corriente.

Amor Erótico: Hay una clasificación de este tipo de amor que fue hecha hace muchísimo tiempo por los griegos en la que se dice que enamorarse era sinónimo de enloquecer. A mi me gusta más la actual, la de la psicoterapia, que dice que la responsable de este estado es una alteración bioquímica y los traumas psicológicos, asociado a un trastorno mental especifico llamado: Hipomanía, cuya característica principal es un estado de euforia y optimismo exagerado y según las personas que sufren la enfermedad, son expansivos, promiscuos, exageradamente alegres, hiperactivos y arriesgados. Gracias a DIOS, la famosa enfermedad tiene cura y dice la bibliografía que entre los tres primeros años de haber ocurrido el flechazo, ayudado por la naturaleza y la costumbre se aplaca el ímpetu. A parte de que varios componentes químicos se encargan de evitar el colapso, tales como: Vasopresina, Endorfinas, Oxitocina. Si usted observa en su entorno a alguien con estas características y no quiere contagiarse de EROS, huya a la derecha para que se encuentre con.

Philia: Bueno, este tipo de amor, también es considerado como coctel bioquímico, altos niveles de vasopresina, oxitocina, endorfinas y poca testosterona, que lo hacen sosegado, cariñoso, amoroso, algo así, como: “La paz después de la guerra”. Se dice que cuando se hace el amor es amablemente, como si lo hicieras ardientemente con tu mejor amigo, visto como tranquilidad y deseo, juntos y revueltos. OJO: Cuando complicamos la enfermedad, ósea, Eros y Philia con nuestro mejor amigo, entramos en desbalance bioquímico produciéndose por lo menos dos alternativas.
1.- La amistad se acaba.
2.- Se transforma en algo nuevo que puede o no terminar en amor maduro y estable.
Aunque, creo que los dos, (Eros y Philia) pueden complementarse, equilibrarse para llevar una buena relación con un toque de pimienta.

Ágape: Si es una enfermedad el amor, quisiera estar enferma de esta manera. Un amor distinto, que no sufre, no ambiciona tanto como Eros, ni espera tanto como Philia. Un amor que salta por encima del “Yo quiero” Erótico y del “Tú y Yo” amistoso, para ubicarse en el “Tú”. No soy “yo” ni somos “nosotros”, es amor desinteresado. Es algo así, como: “Es el viento en calma que no pierde su fuerza y se contiene, que se niega a lastimar al ser con quién compartimos el amor”.
El ágape, terrenal y realista, requiere de una condición básica para que se pueda realizar sanamente, “Que la persona depositaria del ágape no se aproveche de nuestra debilidad”.

En conclusión, seguro tienes algunas relaciones en intentos fallidos, sólo recuerda cambiar tu expresión, “Te amare eternamente” POR, “Te amare profundamente en el momento preciso del tiempo presente”. Ya que el pasado no existe, el presente es ahora, y el futuro quien sabe.